Un grupo de indeseables palmeros camuflados entre el público y actuando al amparo del Presidente del Pleno, obligó ayer a los Concejales Populares a abandonar el Pleno Municipal y silenciando su voz acallaron también la de una buena parte de los habitantes de Alcorcón.Mientras los internautas trataban de conectar sin éxito con la señal de video ofrecida habitualmente por Internet, el Pleno debatía sobre la polémica privatización del aparcamiento del Hospital y cuando el grupo popular trató de cuestionar la utilidad de crear una Comisión de Investigación sobre el proceso de concesión efectuado hace 11 años, su voz fue acallada por la actitud agresiva, insultante y amenazadora de una parte del público.
El Grupo Popular debería poder defender las ideas que le viniese en gana y si una horda de salvajes no hubiese silenciado ayer su voz con la oscura complicidad del Presidente del Pleno en una habitación oscura y convenientemente aislada del resto del mundo, hoy podríamos estar debatiendo sobre lo que dijeron unos y otros. No sobre lo que hicieron unos y dejaron de decir otros.
Lo vivido ayer supera con creces los límites razonables de la confrontación política y recuerda peligrosamente lo que ocurre en otros lugares al norte de España, donde también las intervenciones de los concejales son respondidas con insultos, amenazas y coacciones por parte de los intolerantes que no desean que la voz de la discrepancia se haga presente, "porque no entienden la democracia, porque no entienden que el debate de las ideas y las propuestas políticas está en la base de nuestras instituciones".
Pero si lamentable fue la "actitud del público", tampoco el Presidente del Pleno, Marcelino García estuvo a la altura de las circunstancias pues según el Partido Popular de Alcorcón, se comportó como un auténtico "Director de Orquesta" animando a los intolerantes en su acoso a los Concejales Populares ya que mientras éstos eran insultados, les retiraba la palabra, les llamaba al orden, les amenazaba con la expulsión y les llamaba provocadores.
Según el Partido Popular, Marcelino García ha dejado a sus concejales a los pies de los caballos y con su actitud ha ido más allá de la incuria, la negligencia o la dejación de funciones. Ha sido protagonista de un acto de auténtica vileza, de bajeza moral, al ponerse de parte de los agresores, dejando desamparados a los miembros de una corporación a la que está obligado a dirigir en el Pleno, pero sobre todo a garantizar sus derechos políticos. Por ello afirman que "Marcelino García no es digno de seguir presidiendo los Plenos de la ciudad de Alcorcón".
La democracia muere cuando muere el diálogo y hoy enterramos una parte de ella.
1 comentarios:
Lo que tenian que hacer los del pp es no abrir ni la boca en el tema de los aparcamientos del hospital es una verdadera verguenza, si encima va a aver que pagar hasta por ponerse enfermo y encima ahora se querran lavar las manos, que le vayan a contar todo lo que quieran a su ama la esperanza. He dicho.
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